VILLANCICO DE
LAS CINCO LETRAS



Aquí llegan, Niño,
las cinco vocales,
sencillas y claras
como unos pañales.

De tanto mirarte,
de tanto admirar,
con la boca abierta
se queda la a.

Para que le vuelvas
tus ojos, la e
desde su ventana
te tira un clavel.

Porque quiere siempre
mirar hacia Ti,
su punto redondo
te entrega la i.

Nunca como ahora
le dolió a la o
que su forma sea
para decir no.

De rodillas pide
llenar de tu luz
su pequeño cuenco
vacío la u.

Escucha, Cordero;
las cinco vocales
te ofrecen los niños
su voz en pañales.

(José Javier Aleixandre)