EL PERRO Y EL COCODRILO      

Bebiendo un perro en el Nilo 

al mismo tiempo corría,  

y viéndolo un cocodrilo 

muy meloso le decía:  

 

-No seas tan impaciente.   

Bebe quieto.   

-Es malo andar  

y beber; pero peor es esperar  

a que me claves el diente. 

   

Aprendamos el sentir

de este docto perro viejo:  

Nunca debemos seguir   

del enemigo el consejo.  

            Samaniego.